FALLO SOBRE MALA PRAXIS MÉDICA. USO DE FORCEPS

FALLO SOBRE MALA PRAXIS MÉDICA. USO DE FORCEPS

A fines de enero de 1993, Yolanda se internó para tener a su bebé. El parto se inició con normalidad, pero una hora después el obstetra decidió utilizar fórceps, un instrumento con forma de tenazas que ayuda a la extracción fetal. La maniobra no resultó y María Virginia nació después de que su mamá fuera sometida a una cesárea. En los meses que siguieron los papás de la beba notaron que no evolucionaba del mismo modo en el que lo habían hecho sus hermanos mayores, y por eso la sometieron a una tomografía que reveló signos de "atrofia cortical y central", es decir, daño neurológico. En 2007, y luego de que varios especialistas coincidieran en que el daño había sido producido por el uso de los fórceps, los padres de María Virginia demandaron a su obra social por el que la joven, que hoy tiene 24 años, sufrió durante el parto. La Justicia falló el mes pasado y condenó a la obra social a pagar cerca de tres millones y medio de pesos.
El nacimiento de María Virginia fue a principios de 1993. Su papá era chofer de colectivos, y por eso la familia estaba afiliada a la Obra Social Conductores de Transporte Colectivo de Pasajeros. Su mamá comenzó a atenderse con un obstetra que formaba parte de una lista cerrada de prestadores de la obra social. Es decir: podía elegir cualquier nombre de esa lista, pero no decidir atenderse con un médico que no figurara en ese listado.
El 27 de enero, Yolanda entró en trabajo de parto a las 4.30. Para las 7 ya había dilatado 8 centímetros y el parto comenzó. Una hora después, María Virginia todavía no había nacido y para que el bebé rotara y descendiera, el obstetra utilizó fórceps altos. Media hora más tarde el mismo médico decidió someter a Yolanda a una cesárea.
La beba nació con parálisis facial y en las horas siguientes fue trasladada a neonatología por algunas complicaciones de salud.
Pero después del alta y de unos meses, sus padres notaron que María Virginia no evolucionaba neurológicamente como sus hermanos. La sometieron a una tomografía en agosto de 1993 y el estudio reveló que tenía "signos de atrofia cortical y central" congruente con una "agresión encefálica temprana". La beba fue sometida entonces a un estudio genético que descartó que esa fuera la causa de los problemas neurológicos.

Consulte el fallo en Juris online. Cita: JJuris10987